
Marzo -
2006
Alejandro no ha podido contribuir este tiempo por motivos personales, pero
su hermano Emmanuel nos echa la mano este mes con el siguiente artículo.
El día del guitarrista
El pasado 17 de febrero, en el marco de las fiestas del 3er. aniversario del club de jazz “Papa Beto” se celebró, como cada año, el día del guitarrista, en el cual se convocan a los guitarristas que figuran en la escena del jazz nacional.
El día del guitarrista es uno de varios días de fiesta, hay un día del pianista, del bajista, de los alientos, de los cantantes, etc, cerrando con broche de oro con una fiesta general en la que Yuco y el Betuco agasajan a todos sus invitados con una deliciosa comida (especialidad de Yuco) y, desde luego, hay mucho jazz.
Pues un servidor tuvo de nuevo el placer de ser convocado y por supuesto, separé el día como algo muy especial.
Como siempre, nunca sabemos quien puede ir pues, por motivos de trabajo, a veces algunos no pueden asistir, pero eso es parte del chiste. Siempre es grato ver apareciendo a grandes amigos y músicos en el lugar.
Elena y yo llegamos cerca de las nueve de la noche y ya estaban en el lugar Eduardo Piastro, Jaime de la Parra, Hugo Fernández y nuestro anfitrión, Roberto Arballo “El Betuco”, como siempre es un agasajo poder saludar a tan estimados amigos y lo mas especial de todo, juntos. Al poco rato llego Cristóbal López, “Cris Lobo” y poco a poco se fueron apareciendo, Francisco Lelo de la Rea, Marco Duran, Eduardo Ávila y mas tarde llegó Rodrigo Castellanos.
El Betuco organizó para el primer turno duetos de guitarras y abrieron plaza Cristóbal López y él, luego siguieron Eduardo Piastro y Hugo Fernández, para continuar con Jaime de la Parra y un servidor, por cierto, hacia mucho tiempo que Jaime y yo no tocábamos y fue para mi un deleite. Para terminar el turno tocamos todos juntos en la ya famosa “rondalla del Papa Beto”.
El intermedio estuvo a cargo del fabuloso Rodrigo Castelán que se echó un solo lleno de musicalidad y virtuosismo que fue del deleite de todos los que estábamos presentes. En el segundo turno, los guitarristas que faltaban tocaron con los hermanos Castelán, que sin duda son una de las mejores bases rítmicas de México, el primero fue Francisco Lelo de la Rea, seguido de Marco Duran y luego le tocó el turno a Eduardo Ávila, quien invitó a Rodrigo Castellanos y para cerrar le toco el turno a Cristóbal López.
Como siempre, fue una noche de convivencia y camaradería, donde los egos no hicieron de las suyas, fue una velada de amistad y palomazos donde, les aseguro, salieron chispas.
E m m a n u e l M o r a T o r a y a
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